2.1. También radicalizan su ubicación en la extrema izquierda, en el ateísmo y en la indiferencia religiosa.

      Pero la diferencia entre los votantes de HB y los del PNV se incrementó también por la radicalización hacia la izquierda de HB. Entre 1979 y 1982 la posición media de los electores vascos en la escala izquierda-derecha (siendo el 1 la extrema izquierda y el 10 la extrema derecha) pasó de 4,12 a 3,97. La radicalización de HB hacia la extrema izquierda fue mucho más pronunciada. Pasó de 2,67 al 1,71 reafirmando su condición, ya manifestada en 1979, de ser la extrema izquierda en el Estado español (El PCE pasó de una posición media de 2,74 en 1979 a la de 2,3 en 1982). Los profesores Sani y Shabad enfatizan esa izquierdización de los votantes de HB:

      "Sus tendencias políticas se hicieron más extremistas: en 1982, el 48 por 100 se autoubicó en la posición más acentuada de extrema izquierda de la escala, mientras que en 1979 sólo lo hizo el 28%. Este cambio amplio sustancialmente la distancia entre los dos principales partidos vascos" (Sani y Shabad, 1986, pág. 597, E/24).

      De hecho, si a ese 48% de los votantes de HB autoubicados en el punto 1 se le suma el 35% autoubicado en el punto 2 se acumula nada menos que el 83% de los votantes de HB en la dos posiciones más a la izquierda de una escala de 10. El 14% autoubicado en la posición 3 acumula el 96% de los votantes de HB en los tres deciles más la izquierda de la escala. Mientras tanto el 37% de los votantes del PNV se colocaban en la posición 5 y 14% en la posición 6. 0 sea, la mayoría absoluta (51%) de los votantes del PNV en las posiciones centrales de la escala. Con una posición media de 4,53, casi clavada a la de 1979 (4,52).

      Los votantes de HB tambien se radicalizaron en lo religioso._En 1982 el 26% se declaraban ateos, el 32% indiferentes, el 25% no practicantes el 9% no muy practicantes, el 8% católicos practicantes y el 1% «muy buen católico». El índice aproximado de religiosidad de Linz era para HB en 1982 de 1,68, el más bajo de todos los de los partidos parlamentarios del Estado español (porque HB, al bajar del 2,00 de 1979 al 1,68 había pasado al PCE que se mantenía clavado en el 1,69 (EE marcó 2,33, el PSOE 2,62, CIU el 3,11 CDS, 3,29). El PNV también bajó del índice 3,71 de 1979 al 3,62 en 1982 (el mismo que AP). Pero la distancia a HB aumentó. (Linz 1986, pág. 229 y 230 E/24).

      Esa radicalización de HB en las elecciones de 1982 se corrobora una vez más cuando la profesora Shabad nos dice que:

      "El 78% de los electores de HB mencionó como razón principal de su voto el carácter separatista ('es el único partido que lucha por un País Vasco libre') o izquierdista radical del partido ('Es un partido revolucionario') (Shabad, 1986, pág. 555, E/24).

      El 90% de los votantes del PNV en 1982 afirmaba que la autonomía había mejorado la vida cotidiana frente a solo un 33% de los de HB. Solo el 3% de los votantes de HB valoraba positivamente el funcionamiento del Gobierno Vasco frente a la inmensa mayoría de los votantes del PNV que así lo hacían.

      Un escaso 9% de los votantes de HB mostraban simpatía hacia Garaikoetxea y algo más de la mitad aseguraba que no votaría nunca al PNV. El aumento global en el electorado vasco del porcentaje de los que se autodefinen como «solo vascos", de los que dicen sentirse «solo vasco» se reflejó en que los votantes de HB que decían sentirse «solo vascos» pasaron de ser el 65% en 1979 al 79% en 1982. En el caso de los votantes del PNV el aumento fue del 50% de «solo vascos» en 1979 al 67% en 1982. (Sani y Shabad, 1986, pág. 610-620, E/24).

      Todavía en 1982 un 40% calificaba de «Idealistas» a los miembros de ETA (presentados, como ya hemos comentado, como «terroristas» en la formulación de la pregunta) mientras que lo hacía así el 67% de los votantes de HB. Interrogados sobre el calificativo de «Patriotas» más de la mitad de los votantes de HB (el 59%) estaba de acuerdo en aplicárselo frente a solo el 11% de los del PNV. La creciente hostilidad de los peneuvistas hacia ETA se advertía sobre todo en el hecho de que un 27% estuviera de acuerdo con la definición de los miembros de ETA (insistimos que presentados en la pregunta bajo la formula de «terroristas» en la tramposa pregunta habitual) como «criminales comunes» frente a un único 1% de votantes de HB. Un 1% irrelevante porque es producto del redondeo y puede significar un único entrevistado que haya dicho que votó a HB a la vez que asiente a lo de «criminales comunes». (Linz, 1986, pág. 698/E24).

      Para las características personales de los votantes de KB y del PNV en 1982 contamos, además de la encuesta de la Ohio University ya manejada, con la de la Fundación Friedrich Neuman, de los liberales alemanes (BUSE 1984, E/6) y la de la Fundación Friedrich Ebert, del SPD alemán (Fundación Friedrich Ebert, 1983, E/11). Advierta el lector la atención que nos presta el Imperio yanki a través de sus gendarmes (alemanes) para Europa. Pero no nos son muy útiles porque los estudios publicados sobre ellas no detallan los datos sobre Euskadi. Hay que acudir por ello a una encuesta postelectoral de Llera (Llera, 1984, pág. 17&180, E/26). Tiene una muestra pequeña pero sus datos son bastantes consistentes con los de la encuesta de la Ohio University. Por ejemplo, el 58% de votantes de HB que se declaran ateos o indiferentes y el 59% de votantes del PNV que se declaran como católicos muy practicantes que ya hemos reseñado antes como datos procedentes de la encuesta de la Ohio University es muy congruente con el 56% de ateos o indiferentes de HB y el 67% de practicantes del PNV que nos proporcionan la encuesta de Llera. Repasaremos pues, rápidamente, algunos de sus datos.

      2.2. El electorado de HB se rejuvenece y aumenta su ya alto nivel de instrucción.
      al indice żEn Euskal Herria se prepara una revolución? a la página principal